ZIFRA #2: Coleccionar
Las creatividades colectivas, así como los seres vivos, proceden de cierta simbiogénesis: un conjunto específico de componentes que se conjugan para generar organismos más complejos, o dispositivos culturales como colecciones, archivos, atlas…
El significado y la potencialidad comunitaria de este tipo de herramientas, así como su valor de memoria histórica, surgen en gran medida de los criterios de organización del conjunto y de la articulación entre sus partes, así como de los procesos de recepción a los que estos artefactos invitan. El arte, la ciencia y la tecnocultura contemporánea ofrecen diversos modelos y plataformas, con criterios que podrán ser más o menos dinámicos, polimórficos, montajisticos, seriales, meandrosos, ramificados, rizomáticos, derivativos, transicionales, metabólicos, simbióticas, dialógicos, situados…pero ¿cómo podremos imaginar, orientar, sintonizar y poner en escena esas colecciones y archivos en el contexto del flujo incesante y la sobrecarga de información?
Texto
“¿No es preciso comenzar por distinguir el archivo de aquello a lo que se lo ha reducido con demasiada frecuencia, en especial la experiencia de la memoria y el retorno al origen, mas también lo arcaico y lo arqueológico, el recuerdo o la excavación, en resumidas cuentas la búsqueda del tiempo perdido? Exterioridad de un lugar, puesta en obra topográfica de una técnica de consignación, constitución de una instancia y de un lugar de autoridad (el arconte, el arkhefon, es decir, frecuentemente el Estado, e incluso un Estado patriárquico o fratriárquico), tal sería la condición del archivo. Este no se entrega nunca, por tanto, en el transcurso de un acto de anámnesis intuitiva que resucitaría, viva, inocente o neutra, la originalidad de un acontecimiento.
Texto
"El primer dispositivo cultural fue probablemente un recipiente... Muchos teóricos creen que los primeros inventos culturales deben haber sido un contenedor para recoger productos recolectados y algún tipo de canguro o portador de red."
Texto
“La lengua nos indica de manera inequívoca que la memoria no es un instrumento para conocer el pasado, sino sólo su medio. La memoria es el medio de lo vivido, al igual que la tierra viene a ser el medio en que las viejas ciudades están sepultadas. Y quien quiera acercarse a lo que es su pasado sepultado tiene que comportarse como un hombre que excava. Y, sobre todo, no ha de tener reparo en volver una y otra vez al mismo asunto, en irlo resolviendo y esparciendo tal como se revuelve y se esparce la tierra. Los «contenidos» no son sino esas capas que sólo después de una investigación cuidadosa entregan todo aquello por lo que vale la pena excavar: imágenes que, separadas de su anterior contexto, son joyas en los sobrios aposentos de nuestro conocimiento posterior, como quebra- dos torsos en la galerías del coleccionista. Sin duda vale muchísimo la pena seguir un plan al excavar. Pero igualmente es imprescindible dar la palada a tientas hacia el oscuro reino de la Tierra, de modo que se pierde lo mejor aquel que sólo hace el inventario fiel de los hallazgos y no puede indicar en el suelo actual los lugares en donde se guarda lo antiguo. Por ellos los recuerdos más veraces no tienen por que ser informativos, sino que nos tienen que indicar el lugar en el cual los adquirió el investigador. Por tanto, stricto sensu, de manera épica y rapsódica, el recuerdo real debe suministrar al mismo tiempo una imagen de ese que recuerda, como un buen informe arqueológico no indica tan sólo aquellas capas de las que proceden los objeto”
Texto
“La existencia del coleccionista oscila dialécticamente entre el orden y el desorden”
Texto
"Así en lo que concierne al arte, su clausura y la de las obras que su concepto pretende abarcar. Para el que se ocupa de ellas en cuanto dialéctico histórico, integran estas obras tanto su prehistoria como historia sucesiva —una historia sucesiva por virtud de la cual se percibe también su prehistoria en tanto implicada en una transformación constante. Le enseñan que su función sobrevive a su creador; también le enseñan cómo dar la espalda a sus intenciones; cómo la acogida por parte de sus contemporáneos es un componente de la repercusión que la obra artística tiene sobre nosotros; y cómo este efecto se funda no sólo en el encuentro con ella, sino además con la historia que le ha permitido llegar hasta nuestros días."
Texto
“Al coleccionar, lo decisivo es que el objeto sea liberado de todas sus funciones originales para entrar en la más íntima relación pensable con sus semejantes. Esta relación es diametralmente opuesta a la utilidad, y figura bajo la extraña categoría de la compleción. ¿Qué es esta 'compleción'? Es el grandioso intento de superar la completa irracionalidad de su mera presencia integrándolo en un nuevo sistema histórico creado particularmente: la colección.”
Texto
La desaparición del marco del cuadro introduce formatos operativos mas adecuados a los procesos creativos: tal y como había preconizado Warburg, la mesa de trabajo se constituye como soporte de trabajo hábil, donde las disposiciones pueden materializarse, cotejarse y modificarse indefinidamente, pudiendo verificarse los resultados en tiempo real en cada instante. Las posibilidades de relación pueden ser infinitas. Lautréamont –un claro precedente del Surrealismo—las explicita en su famosa comparación: “bello como el encuentro fortuito en una mesa de disección de una máquina de coser y un paraguas”